April 2012
2 posts
January 2012
6 posts
Querido diario con nombre, te escribo esto retrepado en el sofá. Es el asiento más cómodo de la casa ya que las sillas están al borde todas de la muerte, y todos amamos nuestra querida fianza.
No sé que tiempo hace, desde el sábado por la mañana no he salido de la casa. Puede parecer que me encierro a estudiar, pero querido diario, para que nos vamos a engañar. Me cuesta la vida. Aquí la temperatura ronda los 18-19º (a ojo), tenemos acumulaciones nubosas de platos en el fregadero que aparecen y desaparecen como si de una tormenta veraniega se tratase y en la entrada está nublado, o otra forma de decir que se nos ha fundido una bombilla.
Podría hablarte de futbol, eso si que si que podría. He escuchado la radio como nunca, pero no creo que el futbol te interese mucho. También podría hablarte de comida, pero creo que con decirte que he comido cartón y otras mierdas basta.
Mañana volveré a la sociedad, es algo necesario. Y con ello tendré más cosas que contar, lo prometo. He disfrutado mucho escribiéndote, querido diario.
Puede que repita. De hecho, debería.
Leo en Ideal (si, me he convertido en un chico de café+periódicos por la mañana) que por cagadas de perro se han puesto unas 200 multas, a 1500 € cada una. MENUDA MIERDA DE MULTA no?. Telesfora, se llama la concejal que lleva estas cosas. Y ole.
Lo que si que es una mierda (veis como enlazo introducción con el nudo del post eh?!, lo veis?!, soy el futuro de la prosa) son las rebajas italianas, o al menos mis rebajas italianas. No hay calle o plaza en la que no haya alguna tienda con un gran cartel de “Saldi” en sus escaparates. Pero señores… en un país donde Zara es la élite (y por ende inditex), la bajada de precios no se nota lo más mínimo. De hecho no pienso comprarme una mierda, porque por el precio de algo aqui rebajado puedo pillar un par de cosas a la vuelta (sin tener porque estar en rebajas).
Además se añade a la situación, la de conversaciones graciosas que se dan en la tienda. Os pongo en situación: entras a la tienda, preguntas por algo con tu “perfetto” italiano y en el momento en el que notan un tono, una expresión, una palabra… La muerte. “Sono spagnoli?” y preguntas del tipo, e intentar venderte el producto alabando las grandezas de nuestro querido país. Os pongo un ejemplo de conversación absurda:
(Entramos en la tienda, yo llevo en la mano una Wacom recien comprada. Vamos a preguntar por unas zapatillas. El vendedor se me acerca)
- Vendedor: Che figata è questo?
- Yo: Em… è una tablet per dipingere? (la coge la mira, yo temo que me robe)
- V: Sois spagnoli? (Asiento con la cabeza) De dove?
- Y: El es de Murcia. Yo de Granada. Has estado?
- V: No, yo estuve en Madrid estudiando (buen español, con acento). Conocí muchos andaluces. A ti no se te nota el andaluz mucho.
- Y: Ya, ya.
Miramos un par de cosas, el vendedor sigue haciendo comentarios sobre España, de fondo, que si la fiesta en Madrid, que si conoció… Nos dirigimos a la puerta.
- (Sigue soltando perlas, de pronto…) V: Granada es una ciudad mágica eh?
- Y: (cara) Si si, muy bonita. Ciao grazie.
Y salimos.
Lo que yo os diga, una mierda (va, que viene en el enlace con el desenlace la conclusión). Pero claro, un post de mierda se acaba mierda.
P.d. la “moda” de los de los gif, se lo debo a Carmen Pacheco. Leedla. Es buena.
P.d.2. Ya teneis la posibilidad de comentar, asi que adelante. Cagarse en mis muertos!
Me ha dado por leer, lo siento pero me ha dado por leer: leo en a ratos por la casa, en el tranvía, en el baño (básico)… Y direís sorprendidos, pero claro que leeías, mientras arrodillais vuestras piernas ante mi y alabais mi locuacidad, mi labia.
Pero mientras os pediría que os levantaseis os diría que no, que soy tan poco constante en esto como en mil cosas más. Una de ellas es la lectura. Una lectura, que me ha servido como sustituto al habitual cotilleo en los transportes públicos, ya que a pesar de gran nivel de italiano a dia de hoy (pd. no) no me interesa.
Además soy un hombre de manías, manías tontas… grandes o pequeñas. Manías que vienen y van, porque lo que a lo mejor un tiempo lo tengo que hacerlo así, dentro de un mes lo hago de una manera totalmente diferente. Pero claro es MI manía, no la vuestra, así que yo la hago como me salga de los cohones. Ahora me ha dado por forrar los libros. Porque sí, amigos… se hacen muchos prejuicios del libro que estás leyendo. ¿Qué preferiríais un guapisimo tio leyendo “Harry Potter”(si, matadme amantes del gafas)o “Eragon” o uno normalito leyendo a Murakami, Kafka o algún clásico?. Yo lo tengo claro, la buenorra. Prejuzgadores de mierda.
Por eso, guardo mi aura de chico interesante que lee en el transporte público, sin mancharla con el prejuicio del qué leo. Libro, celo y una hoja de periódico hacen el resto. Cutre pero efectivo.
Año nuevo, vida nueva. Frase más manida y repetida casi que la coña de “Nos vemos el año que viene” una tardevieja.
Y se vuelve a repetir la rutina, hacer la maleta, pesarlas y reorganizar en la medida de lo necesario para repartir los pesos o “bultos” hasta que todo esta ryanable. Después de todo ese ritual (que en mi caso se ve además mejorado ya que el peso lo realizamos con una romana) toca el viaje al aeropuerto, mas o menos temprano según toque y se vuelve a ver el patrón: liarse a ostias con los “hierros” de Ryanair, el típico que intenta colar cosas debajo del chaquetón, la señora a la que le piden que no vaya al baño y por sus cohones que va… aplausos después del trompeteo al aterrizar (suele ser la misma señora que va al baño).
Y llegas, y parece que no te hayas ido. Cominciamo…
( Una vez mas, me reto a la constancia… si duro una semana nos daremos todos con un canto en los dientes, pero os invito a que os paseis por aquí y si no lo hago me restregueis la derrota, que se que os gusta. Mientras tanto, disfrutad de experiencias, anécdotas y relatos que no quiero olvidar de mi GRAN TORINO)